Uno de nuestros clientes, Naty Nails Spa, nos pidió su logotipo convertido en letras de metacrilato dorado cortadas a láser para decorar su local. Aprovechamos este encargo para enseñarte, paso a paso, cómo preparamos un trabajo así antes de darle un precio.
1. El resultado que busca el cliente: el logo dorado
Este es el acabado final que quiere el cliente: sus letras en metacrilato dorado, con ese aspecto elegante y brillante. Es una imagen pensada para pantalla, con acabado dorado y brillos. Pero una imagen no se puede cortar: el láser necesita líneas, no píxeles. Por eso el primer paso es preparar el diseño.
2. Simplificar: versión en blanco y negro
Reducimos el diseño a su esencia. Convertimos el logo a blanco y negro, sin brillos ni degradados, para que el contorno de cada letra quede limpio y definido. Esta versión es la que podremos digitalizar con fiabilidad.
3. Vectorizar con Grasshopper
Con la imagen en blanco y negro, la vectorizamos: convertimos cada trazo en curvas matemáticas que la máquina entiende. Para ello usamos Grasshopper (dentro de Rhino), ajustando parámetros como el umbral de detección para capturar cada detalle de la tipografía sin ruido.
4. Anidar las piezas para ahorrar material
Ya con las letras convertidas en curvas de corte, hacemos el anidado: colocamos todas las piezas encajándolas de la forma más eficiente posible sobre la plancha de metacrilato. Cuanto mejor aprovechamos el material, menos desperdicio y mejor precio podemos ofrecer al cliente.
5. Presupuesto ajustado
Con el material calculado al detalle y el tiempo de corte estimado, preparamos un presupuesto ajustado y transparente. Sin sorpresas: el cliente sabe exactamente qué paga y por qué.
Ahora solo queda esperar a que Naty nos dé el visto bueno. Si lo acepta, pasamos a fabricar. ¿Necesitas un rótulo o unas letras corporativas para tu negocio? En TOVARNA lo cortamos a medida.