Hace unos días tuve la suerte de ser invitado por el Building Architecture Institute (BAI) de Pamplona para dar una charla titulada "Fabricación digital en los tiempos de la IA". Fue una tarde estupenda, con un público de arquitectos, estudiantes y profesionales del sector interesados en entender cómo estas tecnologías están cambiando la forma en que diseñamos y construimos.
De qué hablé
La charla giró en torno a una idea sencilla pero potente: la fabricación digital (CNC, corte láser, impresión 3D) lleva años acercando el mundo del diseño al de la producción, pero la llegada de la inteligencia artificial está acelerando ese puente de una forma que muchos estudios de arquitectura todavía no han empezado a explorar.
Recorrí ejemplos concretos sacados de mi día a día: piezas de mobiliario a medida fresadas en CNC, maquetas, prototipos y elementos decorativos grabados a láser. Y sobre todo hablé de cómo la IA está empezando a formar parte natural de mi flujo de trabajo, no como un truco de marketing, sino como una herramienta más al lado del CAD, el CAM y el taller.
Arquitectura y fabricación digital: un binomio que ya no es opcional
Uno de los puntos que más interés generó fue el de cómo un estudio de arquitectura puede aprovechar la fabricación digital sin necesidad de tener un taller propio. La clave está en diseñar pensando en cómo se va a fabricar la pieza: entender los materiales, las tolerancias, los tiempos y las limitaciones reales de cada máquina.
Comenté también cómo herramientas paramétricas como Rhino y Grasshopper permiten explorar geometrías complejas que hace diez años habrían sido impensables, y cómo el paso de esos modelos al mundo físico se está volviendo más directo cada año. Es un terreno que llevo tiempo trabajando y que me apasiona explicar.
La IA entra en el taller
La parte que más debate generó fue la de la inteligencia artificial. Enseñé cómo llevo tiempo usando modelos de IA para acelerar tareas que antes me consumían horas: generación de imágenes de referencia para clientes, configuradores web que convierten una foto en un archivo listo para grabar, asistentes que ayudan a gestionar presupuestos y pedidos, o modelos locales que corren en el propio taller sin depender de servicios externos.
La conclusión que compartí con los asistentes es que la IA no sustituye al arquitecto ni al fabricante, pero sí a los que no la usen. Es una amplificación de lo que ya sabemos hacer, no un reemplazo.
Gracias al BAI
Quiero agradecer al equipo del Building Architecture Institute la invitación y la organización, y al público asistente las preguntas, los comentarios y las conversaciones posteriores. Este tipo de encuentros son fundamentales para que la fabricación digital y las nuevas herramientas dejen de vivir en un mundo aparte y se integren de verdad en la práctica arquitectónica de Pamplona y Navarra.
Puedes ver también las publicaciones del BAI en LinkedIn sobre la charla, con más imágenes del evento: publicación 1 y publicación 2.
Si eres arquitecto, estudio o institución y te interesa organizar una sesión similar, escríbeme. Estoy encantado de compartir lo que voy aprendiendo por el camino.
Javier Zaratiegui