Cuadro original para regalar

Un retrato personalizado grabado a láser con la técnica de semitono lineal sobre melamina

¿Buscas un regalo que no se parezca a ningún otro? En TOVARNA convertimos una fotografía en un cuadro grabado a láser mediante una técnica que juega con la luz, el contraste y la distancia: el semitono lineal (line halftone). El resultado es una pieza única, creada a partir de la imagen que tú elijas.

[ Imagen 2 — el cuadro terminado con el retrato en líneas ]

¿Qué es el semitono lineal?

El semitono lineal es una técnica gráfica en la que una imagen se descompone en una serie de líneas paralelas cuyo grosor varía para representar los distintos niveles de sombra. Las líneas más gruesas simulan las sombras más oscuras, mientras que las más finas representan las luces. De este modo se consigue un efecto muy característico, a medio camino entre lo retro, lo grabado y el estilo pop-art.

Líneas rectas estándar

En su versión más pura, las líneas rectas (horizontales, verticales o diagonales) recorren la imagen siguiendo un eje uniforme y atraviesan por igual las zonas claras y oscuras. Es un estilo ideal para retratos minimalistas, carteles de alto contraste y patrones estructurados. Y es exactamente la técnica que hemos empleado en este cuadro.

El proceso, paso a paso

1. De la fotografía a las líneas

Partimos de una fotografía original. A partir de ella generamos una nueva imagen compuesta por 156 líneas, en la que cada línea traduce en su grosor la información de luz y sombra del original. Lo que era un rostro con miles de tonos se transforma en un patrón preciso de líneas.



[ Imagen 1 — la fotografía original ]


[ Imagen 2 — la versión generada con 156 líneas ]

2. Grabado a láser

Ese diseño se lleva al láser, que graba una a una las líneas sobre un tablero de melamina blanca. El láser abre finos surcos en la superficie siguiendo con exactitud el patrón calculado.

3. Entintado

Con el tablero ya grabado, aplicamos tinta negra sobre toda la superficie. La tinta penetra en los surcos y, al retirar el sobrante, queda alojada únicamente dentro de las líneas grabadas. Ese contraste entre el negro de los surcos y el blanco de la melamina es lo que hace aparecer la imagen, con un tono mucho más marcado.

                                           

[ Imagen 3 — aplicando la tinta negra sobre los surcos ]

[ Imagen 5 — retirando el sobrante para revelar la imagen ]

4. El acabado

El cuadro terminado mide 600 x 395 mm, listo para colgar y presidir cualquier pared. Cada pieza es única, porque nace de una fotografía concreta y de un patrón de líneas calculado solo para ella.

[ Imagen 4 — el cuadro montado sobre el tablero ]

Un resultado que cambia con la distancia

Lo más fascinante de esta técnica es cómo se comporta según desde dónde la observes. De cerca solo ves un conjunto de líneas verticales de distinto grosor, casi abstracto. Pero al alejarte, tu vista fusiona esas líneas y el rostro aparece con una nitidez sorprendente. Se aprecia mejor desde lejos, y ese pequeño juego óptico es parte de su encanto.

Tu cuadro personalizado, un regalo original

Un retrato de pareja, un recuerdo familiar, una mascota o una fecha especial: cualquier fotografía puede convertirse en una obra grabada a láser, distinta a todo lo que se ve en las tiendas. Si quieres regalar algo verdaderamente único, escríbenos y te preparamos tu cuadro a medida.

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