Naty Nails Spa nos planteó un encargo concreto: transformar su logotipo en letras de metacrilato dorado para decorar el local. El trabajo parecía sencillo, pero antes de encender el láser había que resolver varias cuestiones técnicas: limpiar el diseño, convertirlo en geometría válida y calcular cómo aprovechar la plancha.
Una imagen no es todavía un archivo de fabricación
El logotipo original incluía brillos y acabados pensados para pantalla. El láser, en cambio, necesita contornos cerrados y trayectorias limpias. Por eso el primer paso fue separar la apariencia visual de la geometría que realmente se iba a cortar.
Simplificar sin perder identidad
Convertimos el diseño a una versión en blanco y negro para detectar mejor los contornos. En esta fase se eliminan degradados, brillos y pequeños artefactos que no aportan nada al corte, pero pueden generar líneas innecesarias o errores.
Vectorización con Rhino y Grasshopper
Después transformamos los píxeles en curvas. Utilizamos Rhino y Grasshopper para controlar el umbral de detección, corregir formas y conservar los rasgos importantes de la tipografía.
La vectorización automática rara vez queda lista a la primera. Hay que revisar curvas abiertas, duplicados, esquinas demasiado agudas y detalles que resultarían frágiles una vez fabricados.
Anidado: colocar mejor para gastar menos material
Con las piezas ya preparadas, las distribuimos sobre la plancha buscando reducir huecos y recorridos innecesarios. Esta operación, conocida como anidado, influye directamente en el coste final.
Un buen anidado permite aprovechar mejor el metacrilato, reducir residuos y calcular con más precisión el tiempo de máquina. Es especialmente importante cuando hay muchas letras, tamaños grandes o materiales de precio elevado.
Presupuestar antes de fabricar
Con la geometría definitiva podemos estimar superficie utilizada, longitud de corte, tiempo de preparación y operaciones posteriores. El presupuesto deja así de basarse en una aproximación visual y se apoya en datos reales.
Este flujo se aplica a rótulos para tiendas, clínicas, restaurantes y oficinas en Navarra y también a proyectos enviados desde Madrid, Barcelona, Bilbao o Zaragoza. El cliente puede remitir el logotipo y las medidas; nosotros revisamos si el archivo es fabricable y proponemos los ajustes necesarios.
Cuándo conviene revisar un logotipo
Conviene preparar el archivo cuando solo se dispone de un JPG o PNG, cuando el diseño tiene trazos muy finos, cuando existen degradados o cuando las letras deben fabricarse por separado. También es útil para reducir costes antes de aprobar una serie.
Consulta nuestro servicio de corte láser o envíanos tu logotipo para revisarlo.