Hay encargos que no empiezan con una medida o un material, sino con una historia. En este caso, el punto de partida fue una fotografía familiar antigua tomada frente a la ermita de Nuestra Señora de Zuberoa, en Garde, Valle de Roncal.
La idea era conservar ese recuerdo sin convertirlo en un marco genérico. Por eso diseñamos una pieza de roble que incorpora la silueta del lugar donde se tomó la imagen y une fotografía, territorio y memoria familiar.
Recuperar una fotografía sin borrar su historia
La imagen original estaba en blanco y negro y mostraba el desgaste propio del tiempo. Antes de fabricar el marco se restauró digitalmente para mejorar contraste, definición y lectura de los rostros.
También se preparó una versión coloreada con ayuda de herramientas digitales. En trabajos de este tipo, el objetivo no es inventar una fotografía nueva, sino recuperar información visual y facilitar que la escena vuelva a sentirse cercana.
El lugar también forma parte del recuerdo
La fotografía se había tomado frente a la ermita de Zuberoa. En lugar de utilizar un marco estándar, dibujamos una interpretación lineal del edificio, su tejado, espadaña y entorno.
Así, el soporte no actúa solo como contenedor. La propia madera recuerda dónde ocurrió la escena y convierte el conjunto en una pieza ligada a Garde y al Valle de Roncal.
Del dibujo al mecanizado
La silueta de la ermita, el texto y el hueco para la fotografía se prepararon como geometría vectorial. Después mecanizamos el contorno y el rebaje interior mediante CNC, ajustando las dimensiones para que la imagen quedara bien alojada.
Elegimos roble por su veta, estabilidad y capacidad para envejecer con dignidad. Es un material adecuado para un objeto que pretende conservarse durante años y pasar de una generación a otra.
Grabado láser sobre roble
Una vez mecanizada la pieza, grabamos la ilustración y el texto directamente sobre la superficie. El láser crea un contraste permanente sin añadir vinilos ni impresiones externas.
El resultado mantiene un acabado sobrio y permite que la fotografía siga siendo la protagonista, mientras el dibujo del lugar aporta contexto.
Regalos vinculados a pueblos, casas y paisajes
Este tipo de trabajo puede adaptarse a una casa familiar, una iglesia, una plaza, una borda, un caserío, un barrio o cualquier lugar con significado. También puede incorporar fechas, nombres, coordenadas o una frase breve.
Trabajamos con recuerdos de Navarra y de cualquier punto de España. Una fotografía de un pueblo, una vivienda de Madrid, un edificio de Barcelona o un paisaje de Galicia puede convertirse en una pieza de madera diseñada desde cero.
Qué necesitamos para preparar un proyecto parecido
- La fotografía original, preferiblemente escaneada con buena resolución.
- Una imagen o referencia del lugar que se quiera incorporar.
- Texto, fecha o nombres que deban aparecer.
- Medidas aproximadas y orientación.
- Indicación de si se desea restauración, coloreado o solo enmarcado.
Consulta el marco de foto personalizado en roble o cuéntanos la historia que quieres conservar.